Planeación estratégica

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lunes, 4 de marzo de 2013

Definiendo el alcance de una investigación: exploratoria, descriptiva, correlacional o explicativa


             El alcance de una investigación indica el resultado lo que se obtendrá a partir de ella y condiciona el método que se seguirá para obtener dichos resultados, por lo que  es muy importante identificar acertadamente dicho alcance antes de empezar a desarrollar la investigación. A continuación se presentan los cuatro tipos de alcance que puede tener una investigación, explicando cuándo es conveniente aplicar cada uno.

            Un proyecto de investigación nace con una idea que tiene el investigador de estudiar un tema de su interés, y que al revisar la literatura disponible encuentra un problema o área de oportunidad a atender. Y cuando se define el problema de investigación, es momento también de establecer el alcance de la misma.
            Como explica Hernández, Fernández & Baptista (2010), cuando se habla sobre el alcance de una investigación no se debe pensar en una tipología, ya que más que una clasificación, lo único que indica dicho alcance es el resultado que se espera obtener del estudio (ver Tabla 1). Según estos autores, de una investigación se pueden obtener cuatro tipo de resultados:
1)        Estudio exploratorio: información general respecto a un fenómeno o problema poco conocido, incluyendo la identificación de posibles variables a estudiar en un futuro.   
2)        Estudio descriptivo: información detallada respecto un fenómeno o problema para describir sus dimensiones (variables) con precisión.
3)        Estudio correlacional: información respecto a la relación actual entre dos o más variables, que permita predecir su comportamiento futuro.
4)        Estudio explicativo: causas de los eventos, sucesos o fenómenos estudiados, explicando las condiciones en las que se manifiesta.
Tabla 1. Alcance de una investigación: una comparación

Exploratoria
Descriptiva
Correlacional
Explicativa
Propósito
Examinar un tema o problema de investigación poco estudiado, del cual se tienen muchas dudas o no se ha abordado antes
Describir un fenómeno:  especificar propiedades, características y rasgos importantes
Identificar relación o grado de asociación que existe entre dos o más variables en un contexto
Explicar las casusas de relación entre variables (eventos, sucesos o fenómenos)
Utilidad
·    Familiarizarse sobre fenómenos nuevos o relativamente desconocidos
·    Establecer prioridades para estudios futuros
·    Mostar con precisión las dimensiones de un fenómeno.

·    Predecir el valor de una variable a partir del valor de otra relacionada.
·    Explicar un fenómeno, aunque de manera parcial
·    Explicar por qué ocurre un fenómeno y en qué condiciones se manifiesta.
Método
Flexibles. Al final identifican conceptos o variables promisorias a estudiar en otra investigación
Identificar el fenómeno y los objetos/sujetos involucrados; definir las variables a medir; recolectar datos para medir las variables; concluir
Identificar variables; establecer hipótesis; medir cada variable; analizar la vinculación entre variables; probar o no las hipótesis
Describir y relacionar múltiples variables; explicar por qué se relacionan dichas variables
Relación con otros estudios
Prepara el terreno para otros estudios (descriptivo, correlacional o explicativo)
Son la base para investigaciones correlacionales
Proporciona la base para llevar a cabo estudios explicativos
Genera un sentido de entendimiento sobre un fenómeno
Amplitud de investigación
Amplia y dispersa
Focalizada a las variables
Focalizada a las variables
Diversas variables (más estructurado)
Meta del investigador
Investigar un problema poco estudiado o desde una perspectiva innovadora
Describir fenómenos, situaciones, contextos y/o eventos
Asociar variables que permita predecir
Determinar la causa de los fenómenos
Riesgo implicado
Alto
Bajo
Obtener relaciones falsas

Rasgos del investigador
Gran paciencia, serenidad y receptividad
Precisión, ser observador
Análisis
Análisis, ser crítico
            ¿Cómo saber cuál es el alcance apropiado de una investigación? Como lo indica Hernández, Fernández & Baptista (2010), la respuesta a esta pregunta dependerá de dos factores: 1) el estado de conocimiento sobre el problema de investigación reportado en la literatura, y 2) la perspectiva que se pretenda dar al estudio.
            Por ejemplo,  si cuando se hace la revisión de literatura se tiene como hallazgo que no hay antecedentes del tema o estos no son aplicables al contexto donde se desarrollará; o cuando se encuentren guías no estudiadas o ideas vagamente vinculadas con el problema a atender; o que si existe una o varias teorías que se aplican a un solo problema, la investigación debería iniciarse cómo exploratoria. Asimismo, si se desea realizar una investigación sobre un tema ya estudiado, pero que se le quiere dar una perspectiva diferente, se puede realizar un estudio exploratorio.
            Por su parte, cuando hay piezas o trozos de teoría y apoyo empírico moderado, es decir, se han desarrollado estudios donde se describen variables relacionadas al fenómeno de interés, se pudiera desarrollar un estudio descriptivo, o inclusive uno correlacional que permita relacionar otras variables y probar ciertas hipótesis.

            El alcance de una investigación  establece el compromiso de un investigador porque indica los resultados que generará con su proyecto. Sin embargo, en la práctica es muy común ver proyectos de investigación que incluyan elementos de más de uno de estos cuatro alcances, ya que durante el desarrollo de la investigación se dan hallazgos que pueden dar un giro a la investigación, replanteando el problema inicial si es necesario.
            Lo importante entonces, no es definir el alcance y seguir el método adecuado para este, sino ser lo suficientemente flexible como para poder adaptarse a lo que se presente y obtener al final un resultado que puede ser de utilidad para el mundo y la comunidad científica.
Referencias
Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, P. (2010). Metodología de le investigación (5ta ed.). México D.F.: McGraw-Hill Interamericana.

domingo, 3 de marzo de 2013

Modelos flexibles de estructura organizacional y el enfoque de procesos en una Universidad


La ingeniería organizacional es un concepto emergente y por ello existe poca literatura al respecto. Está asociado al uso de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), aunque tiene sus fundamentos en las teorías organizacionales clásicas y  los nuevos enfoques para la administración de organizaciones en la sociedad del conocimiento.
A continuación se presentan estos fundamentos y enfoques con la finalidad de exponer cómo su aplicación puede incrementar la eficacia y eficiencia de una organización inteligente, particularmente de una Institución de Educación Superior, y que esto le permita mejorar su posición competitiva en la aldea global.
I.                   Modelos para representarla los procesos y estructura de una organización
Como lo menciona Velásquez  (2006), los individuos se asocian en grupos como la familia, la iglesia, el ejército, las empresas, etc., por diferentes razones. Organización es lo contrario al caos, así que para evitarlo, se deben establecer un sistema donde se definan los procesos que permitan cumplir su objetivo, así como los roles de las personas y la manera en que se relacionarán entre ellos, considerando además el ambiente donde se inserta.
Tal como lo reporta Arellano, Carballo & Ríos (2012), existen múltiples modelos para representar los procesos de una organización empresarial, incluyendo el modelo de empresa de Anderton y Checkland, el modelo de Anatomía de la Performance de Geary Rummler, y otros clásicos como la cadena de valor de Michael Porter o el modelo de un sistema de gestión de calidad presentado por la norma ISO 9001.
Como lo menciona Espinosa (2011), aunque se pudiera pensar que los modelos para administrar organizaciones tienen siglos, la realidad es que éstos no rebasan los 200 años. Durante la Edad Media por cuestiones religiosas se calificaba de avaricia la acumulación de la riqueza y eso impidió el desarrollo de la empresa moderna como se conoce en la actualidad. Para que surgieran las empresas y las teorías para administrarlas fue necesario que personajes como Benjamín Franklin hiciera declaraciones relacionadas al hecho de que si a una persona le va bien significa que está en gracia de Dios.
Así pues, personajes como Henry Fayol quien propuso una teoría de la administración que sirvió para orientar a las empresas humanas, dividiendo a la actividad industrial total en seis funciones administrativas: 1) técnica (producción, manufactura, adaptación); 2) comercial (compra, venta, intercambio); 3) financiera (búsqueda y uso óptimo del capital); 4) seguridad (protección de propiedad y personas); 5) contable (inventario, hojas de balance, costos y estadísticas); administrativo (planificación, organización, dirección, coordinación y control)  (George & Álvarez, 2005).
Esta forma de organizar el trabajo de Fayol permitió que autores presentaran sus propuestas, tal como lo hizo Henry Mintzberg (2005) con su modelo de estructura organizacional, el cual representa cinco componentes básicos de la organización: 1) Cúspide estratégica (se encarga de que la organización cumpla con la misión y satisfaga a las partes interesadas; 2) Línea media (nexo entre la cabeza estratégica y el núcleo operativo); 3) Núcleo operativo (realizan las actividades relacionadas con la transformación de las entradas en salidas: abastecimiento, producción y entrega); 4) Staff de apoyo (relacionados indirectamente con la transformación de las entradas en salidas, por ejemplo: personal, mantenimiento o seguridad); y 5) Tecnoestructura (analistas que estudian la adaptación de la organización al entorno). Basándose en este modelo de cinco dimensiones,
Mintzberg (2005) propone una tipología de las organizaciones: 1) Simple, muy presente en las pequeñas empresas; 2) Burocracia maquinal, que se amolda bien a las empresas con entornos sencillos y estables y se halla también en las empresas maduras (las más conocidas son las empresas de producción en serie), 3) Burocracia profesional, presente por ejemplo, en hospitales y universidades; 4) Divisional, que funciona con eficacia en el sector privado; y 5) Adhocracia, que es un tipo de organización apropiado para entornos dinámicos y complejos: no puede valerse de planificación a largo plazo y necesita personal experto, lo cual exige descentralización y una organización orgánica.
Este modelo Adhocracia de Mintzberg (ver Figura 1), tal como lo explica Marroquin & Castroman (2003) integra las cinco partes que componen  una organización: la alta dirección, el nivel intermedio, el trabajo básico realizado por los operarios, loso analistas que participan en la planificación y control, y el staff de apoyo que proporciona servicios indirectos al resto de la organización. Las áreas sombreadas que aparecen en la Figura 1 son los grupos ad-hoc, equipos multifuncionales dedicados al desarrollo de proyectos concretos, que algunas veces son externos, los cuales gozan de gran autonomía y constituyen verdaderos centros de poder.
Figura 1. Modelo Adhocracia de estructura organizacional
Mintzberg citado por Marroquin & Castroman (2003)


Por su parte, Handy citado por Sánchez (2003), plantea tres nuevas formas organizativas, que atienden fundamentalmente a aspectos macroorganizativos. Uno de ellos es el modelo de trébol (ver Figura 2) que está compuesto por tres grandes áreas u hojas: 1) el núcleo profesional, compuesto por un conjunto de directivos que tienen una importancia esencial para la empresa y por trabajadores muy cualificados; 2) la subcontratación del trabajo no esencial para la organización; 3) la fuerza de trabajo flexible compuesta por trabajadores a tiempo parcial y/o trabajadores temporales, que se incluirán en la organización en función de las necesidades de la producción; y 4) el trabajo que se traspasa a los clientes (como el autoservicio de una gasolinera, el self-service en un restaurante, etc.). No es una hoja propiamente dicha porque la empresa no paga por este trabajo, pero es importante tenerla en cuenta ya que permite disminuir los costos de la organización.
Figura 2. Modelo de organización en trébol
Handy citado por Sánchez (2003)

El segundo tipo de estructura planteada por Handy es la organización federal (Figura 3), que es una variante evolucionada de la empresa divisional, y que su vez, cada una de las unidades descentralizadas podría estar estructurada en forma de trébol. Estas organizaciones son apropiados para grandes grupos empresariales diversificados y de ámbito multinacional: las divisiones siguen las instrucciones de la unidad central que es la que tiene la responsabilidad del plan estratégico (es el coordinador, consejero o asesor, y no el que controla, ya que supone que el centro nunca debería asumir tareas que puedan ser realizadas por unidades más pequeñas).
Figura 3. Modelo de organización federal
Handy citado por Sánchez (2003)
El último tipo de organización que Handy en esboza es la Organización Triple 1 u Organización Inteligente: "la triple 1” la constituye la inteligencia (en las personas y los sistemas), la información y las ideas (Innovación), y a partir de esto se puede dar valor agregado. Según este modelo, las organizaciones deben alcanzar la eficiencia basándose en gente inteligente ocupada en captar informaciones y generar ideas. Desaparece el concepto de “gerente” o “director” siendo que estos puestos ejecutivos serán ocupados por profesionales. Habrá líderes de equipos, de proyectos y la dirección dejará de ser un status para transformarse en una actividad (Marroquin & Castroman, 2003).
Por último,  Nonaka y Takeuchi indican la forma estructural creadora de conocimiento consiste en tres ámbitos organizativos (ver Figura 4): 1) el estrato burocrático en el cual la organización administra sus compromisos de mercado, de carácter operativo y económico, en el corto y medio plazo; 2) los equipos de trabajo o task forces temporales, que establecen las prioridades en el medio y largo plazo, sobre todo cuando se ocupan de proyectos de innovación en procesos o productos, y son deseables para la socialización y la externalización,; y 3) la recepción, almacenamiento y transformación del conocimiento, lugar que se le denomina el Ba (espacio compartido donde emergen relaciones basadas en la experiencia compartida, la confianza y los valores comunes). Existen cuatro tipos de Ba que se corresponden con las cuatro etapas en la creación de conocimiento: generador, comunicador, cibernético y ejercitador. 
Figura 4. Modelo de una estructura organizacional hipertexto
Nonaka y Takeuchi citado por Marroquin & Castroman (2003)
Por último se puede resumir que sea cual sea el modelo organizativo que se adopte, debe asegurarse de que este cuente con ciertas capacidades: 1) Flexibilidad (habilidad de la misma para responder a los cambios e incertidumbre del entorno); 2) Simplicidad (tendencia estratégica a aligerar estructuralmente las organizaciones); 3) Integración (creación y actuación con filiales externas); y 4) Conocimiento (búsqueda de ventajas competitivas sostenibles a largo plazo, convirtiéndose en una organización que aprende),
II.                Modelos organizacionales propuestos para una universidad
Como lo explica Riascos (2006), aunque tradicionalmente las organizaciones han tenido una estructura por funciones, que ha sido muy útil en el pasado, pero dadas las condiciones  actuales, es evidente que se deben adoptar otras formas organizacionales que aseguren su orientación hacia el cliente, tal como lo propone el enfoque basado en procesos que promueve la Organización Internacional para la Estandarización (ISO, por sus siglas en ingles).
Así pues, en la literatura se reportan diversos casos de éxito de organizaciones de todo el mundo que han implementado este enfoque, incluyen a las universidades. Por ejemplo, en Colombia la Universidad del Valle (2009) ha identificado los procesos que en ella se ejecutan para agregar valor a sus clientes, tal como se observa en la Figura 5.
Figura 5. Mapa de procesos de la Universidad del Valle
(Universidad del Valle, 2009)
Como se observa en la Figura 5, los procesos pueden clasificarse en diferentes categorías: los estratégicos relacionados con la dirección de la organización, los claves o principales que permiten el cumplimiento de su misión y los de apoyo que le dan soporte a ellos mismos y al resto de los procesos. En el caso de la Universidad del Valle, se observa que los procesos misionales están relacionados con las tres funciones sustantivas de toda Institución de Educación Superior: la docencia (formación), investigación (investigación y generación del conocimiento) y extensión (procesos de extensión y proyección social y desarrollo humano y social).
Un cambio como el que representa reorientar el trabajo de una universidad hacia el enfoque de procesos, implica la necesidad de realizar cambios en su estructura organizacional. Por ejemplo, tal como lo explican Cuamea y otros (2006), en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) México era piramidal, encabezada por la Rectoría, seguida por la Secretaría General, a la que vinculaban 20 dependencias incluyendo a direcciones generales, 32 unidades académicas y la unidad de planeación institucional. Esta estructura necesitaba renovarse para ser un verdadero apoyo a las nuevas características del contexto interno que la institución presenta, y a las cambiantes circunstancias del ámbito externo donde existe e interactúa. Por tal motivo, la reducción de la administración mediante el aplanamiento y adelgazamiento de la estructura organizacional, fue una acción encaminada a fortalecer el quehacer académico y la presencia institucional. Se buscó estrechar la vinculación entre las unidades académicas y las dependencias de la administración general, creando vicerrectorías regionales (ver Figura 6).
Adoptar una estructura curricular flexible implicó la desconcentración de funciones y recursos, transitar de un modelo altamente centralizado de toma de decisiones, a un sistema desconcentrado, en donde las diferentes unidades académicas pudieran tener perfiles y vocaciones para sí, pero con mecanismos adecuados para la comunicación y coordinación adecuadas entre la administración general, regional, y las unidades académicas. Además, se promovió la participación de los académicos en la toma de decisiones, siendo el funcionamiento de las academias en la Universidad un factor de gran importancia para lograrlo.
Figura 6. Nueva estructura organizacional de la Universidad Autónoma de Baja California
(Cuamea, y otros, 2006)

Méndez (2005), uno de los académicos de la UABC, indica que las organizaciones universitarias deben darse la oportunidad de ser congruentes con su concepto de universalidad y aceptar paradigmas innovadores para orientar y enmarcar sus tareas, así como los procesos y estructuras que les auxilian para cumplir con su misión en la sociedad actual y los compromisos con los grupos humanos que estén por venir en el futuro
Por ello se han presentado propuestas para organizar una universidad, como la presentada por Nila, Oaxaca, Olguín & Olivares, quienes diseñan su propuesta de una Institución Educación Superior mexicana para el año 2020 (ver Figura 7), que facilite transformar la universidad en una organización de aprendizaje, tomando como base tres parámetros de diseño organizacional: Diseño del sistema decisor, Agrupación en Unidades y Diseño de puestos individuales.
Figura 7. Estructura organizacional de una universidad mexicana en el año 2020
(Nila, Oaxaca, Olguín, & Olivares, 2011)

Esta propuesta tiene como objetivo primordial mejorar la educación que reciben los alumnos de Educación Superior en México, el cual debería ser común para toda propuesta que se plantee en cualquier universidad, ya que a partir de un diseño cómo este se puede obtener lo siguiente: 1) Cambiar las estructuras organizacionales basadas en jerarquías (niveles) y áreas funcionales heterogéneas (departamentos) a estructuras organizacionales que satisfagan las necesidades y expectativas de sus alumnos y clientes; 2) Posibilitar a través del cambio de estructura organizacional, que se vuelvan espacios de creatividad sostenida; y 3) Que se consoliden como instituciones donde el aprendizaje estratégico permita enlazar el conocimiento que se genera en la operación académica cotidiana, con las decisiones estratégicas para mantener las prácticas valiosas, pero también para adaptarse, responder y contribuir a las demandas que el entorno genera para las instituciones educativas contemporáneas.
Referencias
Arellano, A., Carballo, B., & Ríos, N. J. (2012). Madurez de procesos organizacionales en pequeñas empresas. Un modelo para mejorar su desempeño. Alemania: Editorial Académica Española.
Cuamea, F., Álvarez, J., Reyes, J. C., Cervantes, O., Martínez, L., Alcalá, M. d., y otros. (2006). Modelo educativo de la Universidad Autónoma de Baja California. Mexicali: Cuadernos de Planeación y Desarrollo Institucional.
Espinosa, F. (2011). Diseño y construcción de “Organizaciones Inteligentes”. Recuperado el 24 de Febrero de 2013, de Organizaciones que Transforman su Realidad S. C.: http://www.otr.com.mx/compartidos/Org%20Int.pdf
George, C. S., & Álvarez, M. d. (2005). Historia del pensamiento administrativo (2da ed.). México: Pearson Educación.
Marroquin, E., & Castroman, Á. (2003). Nuevos Enfoques Organizacionales para la Innovación. Estudio de caso: Odebrecht SA. Universidad de Sao Paulo, Departamento de administración. Brasil: Editoral Saravia.
Méndez, E. (2005). La Acción Urgente: Un Modelo Innovador de estructura organizacional para la Universidad Pública del Siglo Veintiuno. Guadalajara: Universidad de Guadalajara.
Mintzberg, H. (2005). La estructuración de las organizaciones. Barcelona, España: Ariel Economía.
Nila, S., Oaxaca, G., Olguín, A. G., & Olivares, M. (Octubre de 2011). Creatividad y calidad académica: hacia una nueva estructura organizacional universitaria. Universidad Virtual, Escuela de Graduados en Educación. México: Sistema Tecnológico de Monterrey.
Retamales, H. E. (2000). La ingeniería organizacional en la integración de empresas. Argentina: Libros en Red.
Riascos, J. A. (2006). De la estructura por funciones al enfoque basado en procesos y a la visión sistémica de la organización. Revista Ciencias Estratégicas, 14(15), 37-46.
Sánchez, A. (2003). Organizaciones: nuevos retos, nuevos diseños. Investigaciones Europeas de Dirección y Economía de la Empresa, 9(1), 49-65.
Universidad del Valle. (Junio de 2009). Gestión por procesos en la Universidad del Valle. Recuperado el 27 de Febrero de 2013, de Página web de la Universidad del Valle. Sistema de Gestión Integral de Calidad -GICUV-: http://procesos.univalle.edu.co/documentos/CAPACITACION/Cartilla_capacitacion_procesos.pdf
Universidad del Valle. (2009). Procesos y Procedimientos. Recuperado el 27 de Febrero de 2013, de Página web de la Universidad del Valle. Sistema de Gestión Integral de Calidad: http://procesos.univalle.edu.co
Velásquez, A. (2006). Diseño de organizaciones para la creación de conocimiento. Escuela de Administración de Negocios(58), 5-25.

sábado, 23 de febrero de 2013

Investigación cuantitativa o cualitativa: cuál de los dos enfoques conviene practicar



Aunque existen diversas corrientes filosóficas respecto a la ciencia (positivismo, positivismo lógico, racionalismo crítico, teoría crítica, hermenéutica, etc.), estas corrientes se han polarizado en dos enfoques: el enfoque cuantitativo y el enfoque cualitativo.
En esta cápsula se explican ambos enfoques, detallando las características que presenta una investigación abordada de manera cuantitativa o cualitativa, con la finalidad de explicar cuándo conviene utilizar un enfoque con respecto al otro.

Como lo menciona Barrantes (2007), los enfoques cualitativos y cuantitativos son dos formas generales de concebir una realidad, la cual el investigador trata de conocer desarrollando un proceso de investigación.
Para resumir las diferencias entre los dos enfoques con que se puede desarrollar un proyecto de investigación, en la Tabla 1 se presentan las características de ambos enfoques en cada una de las etapas de una investigación, según Hernández, Fernández & Baptista (2010).
Tabla 1. Una comparación entre dos enfoques de la investigación: cuantitativa y cualitativa
Etapa de la investigación
Enfoque cuantitativo
Enfoque cualitativo
Generación de la idea
Hay una realidad que el investigador desea conocer, que puede hacerse a través de procesos mentales
Hay una realidad en la mente de los involucrados, que el investigador desea descubrir, comprender e interpretar
Planteamiento del problema
Delimitado, acotado, específico, poco flexible
Abierto, libre, no es delimitado o acotado, muy flexible
Revisión de literatura
La literatura guía la investigación, por lo que es crucial en todos los momentos: desde la definición del problema y las hipótesis (para identificar las variables a estudiar), el diseño del método a seguir, interpretar resultados y concluir.
La literatura es auxiliar: al inicio sólo señala el rumbo (se confía en el proceso para identificar las variables y descubrir su relación) y ayuda a justificar la necesidad de atender el problema; aunque si es relevante para el diseño del método a seguir, interpretar resultados y concluir.

Hipótesis
Se necesitan establecer antes de recolectar datos, ya que su finalidad es probarlas/rechazarlas
Se pueden generar hipótesis en cualquier momento: para apoyar el problema, durante el estudio o al final
Objetivo
Describir, explicar y predecir los fenómenos a manera causa-efecto, para generar o probar teorías (objetiva)
Descubrir, comprender e interpretar sus fenómenos, a partir de percepciones y significados de los participantes (subjetiva)
Diseño de la investigación
El método se estructura antes de la recolección de datos y debe ser replicable.
Los datos se obtienen de una muestra estadísticamente representativa, que incluye muchos sujetos porque se pretende generalizar los resultados.
Se utilizan instrumentos validados y confiables (por terceros o por el mismo investigador)
Al inicio se bosqueja un método, pero   flexible y se adapta durante realización del estudio (puede no ser replicable).
Los datos se obtienen de pocos sujetos (casos individuales, no necesariamente representativos estadísticamente) porque no se pretende generalizar los resultados (sólo profundidad).
Se utilizan diversas técnicas para recolectar datos (observación, entrevistas, historias de vida, etc.)
Análisis de resultados
Se describen las variables y explican sus cambios y movimientos, de manera deductiva (de la teoría deduce la realidad).
El análisis se realiza de manera sistemática (con el uso de la estadística descriptica e inferencial),
Este análisis sólo puede hacerse  posterior a la recolección de datos.
Se trata de comprender a las personas y sus contextos, de manera inductiva (explora y describe una realidad, y genera teoría a partir de ella).
El análisis se realiza dependiendo de la manera en que fueron recolectados los datos (usando estadística de manera moderada: conteo, operaciones aritméticas, etc.)
Este análisis puede realizarse de manera simultánea a la recolección de datos.
Presentación de resultados
Tablas, diagramas y modelos estadísticos, en formato estándar
Variable según el estudio: narraciones, fragmentos de textos, videos, audios, fotografías, mapas (diagramas, matrices y modelos conceptuales)

A pesar del debate que se ha desarrollado alrededor de la validez del enfoque cualitativo para hacer ciencia, como lo explica Hernández, Fernández & Baptista (2010) ambos enfoques resultan muy valiosos y han realizado notables aportaciones al avance del conocimiento, y ninguno es mejor que el otro, sólo constituyen diferentes aproximaciones al estudio de un fenómeno, e inclusive se pueden utilizar de manera conjunta en una misma investigación.
Como lo indica Galeano (2004), para seleccionar el enfoque adecuado para realizar una investigación, se pueden considerar dos criterios que se explican a continuación:
1) La intencionalidad o sentido del estudio: preguntas relacionadas con qué es lo que se quiere conocer, qué intereses mueven al investigador a indagar sobre esa realidad y con qué propósitos, guían a la elección del enfoque cuantitativo o cualitativo. Por ejemplo: si se busca exactitud, medición de dimensiones o indicadores para generalizar sus resultados a poblaciones amplias, se debe usar un enfoque cuantitativo; pero si se requiere comprender una realidad social visto a través de múltiples lógicas de diversos actores (visiones, percepciones, valores, formas de ser, ideas, sentimientos y motivos internos), se debe usar un enfoque cualitativo.
2) La naturaleza del problema o situación que se investiga: el método no debe imponer cómo estudiar la realidad sino que son las propiedades de la realidad que se estudia las que determinan el método o los métodos a ser utilizados. La pregunta por cuál es el método adecuado para conocer esa realidad y que dimensiones de esa realidad se van a estudiar guía la decisión sobre el enfoque metodológico a utilizar.

Tanto el enfoque cuantitativo como el cualitativo son complementarios entre sí, y son de utilidad en todas las disciplinas. El rumbo de las investigaciones y el enfoque utilizado en ellas se regirán por los intereses y/o necesidades identificadas como problemas por el investigador, quien deberá ser pragmático y guiarse por el contexto, la situación que estudia y los recursos que dispone.


Referencias
Barrantes, R. (2007). Investigación, un camino al conocimiento. Un enfoque cuantitativo y cualitativo. Costa Rica: Editorial EUNED.
Galeano, M. E. (2004). Diseño de proyectos en la investigación cualitativa. Medellín: Fondo Editorial-Universidad EAFIT.
Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, P. (2010). Metodología de le investigación (5ta ed.). México D.F.: McGraw-Hill Interamericana.

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